Esta semana comienza en California uno de los procedimientos judiciales más relevantes de los últimos años sobre la responsabilidad de las grandes plataformas digitales por los efectos de las redes sociales sobre los menores.
Una coalición de fiscales generales de distintos Estados norteamericanos acusa a Meta, matriz de Facebook e Instagram, de haber diseñado determinadas funcionalidades de sus plataformas para fomentar un uso compulsivo por niños y adolescentes, pese a conocer los potenciales efectos perjudiciales que podían producir sobre ellos.
El procedimiento forma parte del litigio multidistrito In re Social Media Adolescent Addiction/Personal Injury Products Liability Litigation (MDL No. 3047), seguido ante el U.S. District Court for the Northern District of California.
Meta intentó evitar que el asunto llegara a juicio
El 29 de junio de 2026, la juez Yvonne Gonzalez Rogers rechazó la solicitud de summary judgment presentada por Meta, al considerar que existen cuestiones fácticas relevantes que deben resolverse en juicio.
La resolución resulta particularmente interesante porque las pretensiones de los Estados no se limitan a los posibles efectos psicológicos de las redes sociales. El litigio comprende también cuestiones relativas a protección de datos de menores y cumplimiento de la Children’s Online Privacy Protection Act (COPPA).
La juez considera acreditado, a efectos de esta fase procesal, que Meta no proporcionó determinados avisos a los padres, no obtuvo su consentimiento y tampoco estableció mecanismos para que pudieran revisar o solicitar la eliminación de los datos de los menores. Lo que permanece controvertido es, entre otras cuestiones, cuándo disponía Meta del conocimiento necesario sobre la edad de esos usuarios para que surgieran las correspondientes obligaciones legales.
Los datos de menores y el entrenamiento de modelos de IA
Uno de los aspectos más interesantes de la resolución afecta directamente a la inteligencia artificial.
Los fiscales generales sostienen que Meta habría continuado utilizando información personal correspondiente a usuarios menores de 13 años para entrenar modelos de machine learning e incluso modelos de IA generativa después de haber adquirido conocimiento de su edad.
La resolución no considera todavía probado este extremo. Sin embargo, entiende que existe evidencia suficiente para apreciar una controversia fáctica que deberá resolverse durante el proceso.
La cuestión tiene enorme interés jurídico: ¿qué ocurre con los datos utilizados para entrenar un modelo cuando posteriormente se determina que fueron obtenidos de un menor sin cumplir las exigencias legales aplicables?
El Ninth Circuit rechaza paralizar el juicio
Meta trató además de detener el procedimiento mediante un recurso anticipado. El 10 de agosto de 2026, un panel de tres jueces del U.S. Court of Appeals for the Ninth Circuit concluyó que carecía de jurisdicción para conocer en ese momento del recurso y lo desestimó.
La consecuencia es que el juicio continúa.
La selección del jurado comienza el 12 de agosto de 2026 y las exposiciones iniciales están previstas para el 18 de agosto en Oakland (California).
El procedimiento puede convertirse en un precedente extraordinariamente relevante para delimitar hasta dónde alcanza la responsabilidad jurídica de las plataformas por su propio diseño tecnológico, particularmente cuando intervienen menores.
Y plantea, además, una cuestión que probablemente veremos repetirse en los próximos años: la intersección entre protección de menores, protección de datos, diseño algorítmico e inteligencia artificial.


